Una línea completa de producción de jugo de frutas es un sistema de ciclo cerrado que integra automatización y precisión, e incluye nueve equipos principales. Garantiza integralmente la calidad, seguridad y sabor del jugo desde la materia prima hasta el producto terminado. El primer paso en la producción es el tratamiento del agua. Mediante procesos múltiples que incluyen filtración con arena de cuarzo, adsorción con carbón activado, filtración de precisión y desinfección ultravioleta, se eliminan del agua cruda impurezas, olores, metales pesados y microorganismos, produciendo finalmente agua pura que cumple con estándares alimenticios, sentando así las bases para el procesamiento posterior del jugo.
A continuación, una máquina de moldeo por soplado utiliza aire a alta presión para soplar y formar preformas de PET calentadas y ablandadas, convirtiéndolas en botellas de bebidas de tamaños especificados. Todo el proceso es automatizado, lo que garantiza una forma uniforme de la botella y un espesor constante de las paredes para cumplir con los requisitos de llenado. El sistema de procesamiento de jugo, siendo el núcleo de la línea de producción, es aún más complejo. La fruta fresca se lava, clasifica y tritura antes de entrar en la exprimidora. El jugo extraído luego se centrifuga y filtra para eliminar los residuos de pulpa. Posteriormente, se ajustan el contenido de azúcar y acidez según la fórmula del producto, y finalmente se somete a una esterilización instantánea UHT, eliminando bacterias nocivas mientras conserva al máximo posible los nutrientes y el sabor natural del jugo.
El sistema de limpieza en línea CIP (Clean-In-Place) es fundamental para garantizar la higiene en la producción. Realiza la limpieza y esterilización a alta temperatura y presión de componentes clave, como exprimidores, máquinas llenadoras y tuberías, sin necesidad de desmontar el equipo, evitando eficazmente la contaminación cruzada entre diferentes lotes y mejorando significativamente la eficiencia productiva. Tras la esterilización, la bebida calificada es inyectada con precisión en las botellas mediante la máquina llenadora. El equipo utiliza tecnología de llenado cuantitativo, manteniendo los errores dentro de un margen muy reducido, y está equipado con un dispositivo de detección de sellado para prevenir fugas.
Después del llenado, las botellas entran en un canal de enfriamiento donde una pulverización de agua fría enfría rápidamente el jugo hasta la temperatura ambiente, evitando la pérdida de sabor causada por altas temperaturas y reduciendo el riesgo de deterioro en las etapas posteriores de envasado. Las botellas enfriadas pasan luego a una máquina etiquetadora, que coloca con precisión etiquetas que contienen información sobre la marca, los ingredientes y la vida útil útil sobre el cuerpo de la botella, garantizando un alto grado de adherencia y evitando su desprendimiento. A continuación, una máquina de marcado láser imprime fechas de producción únicas, números de lote y otra información de trazabilidad en el cuerpo de la botella, con letras nítidas y duraderas para facilitar el seguimiento de la calidad del producto. Finalmente, la máquina de envasado realiza el proceso de empaquetado en cajas o envoltorio con película, adaptándose a diferentes especificaciones de empaque según sea necesario. Los productos embalados quedan listos para su almacenamiento. Toda la línea de producción logra una automatización completa y vinculación, teniendo en cuenta tanto la producción a gran escala como el control de calidad, lo cual constituye la garantía fundamental para la producción industrial de jugos de fruta.

